Alcohol, drogas y fuga: los últimos días de los Hart, la familia que murió tras caer en barranco en California

Por Ellott C. McLaughlin, CNN

Aún hay tres niños desaparecidos y preguntas sin responder sobre cómo el coche de la familia Hart terminó en el fondo de un acantilado de 30 metros de profundidad en el condado de Mendocino, California.

Los pocos detalles que se han hecho públicos desenmascaran lo que fueron meses, quizás años, oscuros para los seis hijos adoptados de Jennifer y Sarah Hart. Los niños en repetidas ocasiones acusaron a sus madres de abuso, según informes de unos vecinos y una trabajadora social.

Los niños, que recibían educación en casa, se quejaban específicamente de no ser alimentados y de ser víctimas de racismo, según un informe. Los niños eran negros.

Durante sus últimos días, la familia abandonó su hogar en Woodland, Washington, y emprendió viaje hacia el sur. Poco se sabe sobre su apresurada partida –o sobre lo que aconteció en los días siguientes— pero los detalles conocidos hablan de un preocupante final para los niños.

Antes de que el auto fuera encontrado en el fondo del acantilado adyacente a la autopista 101 el 26 de marzo, el nivel de alcohol en la sangre de Jennifer Hart estaba por encima del límite legal para conducir y algunos de los niños ya estaban sedados cuando ella, posiblemente de manera intencional, con unos 20 metros por delante aceleró hacia el acantilado sin frenar, según indicó la policía, que está actualmente investigando el accidente como un crimen.

La visita de la autoridades

Ya se había reportado un patrón de abuso en otras ocasiones, inclusive su vecino Bruce DeKalb dijo que él se enteró de primera mano de las denuncias de que las madres no alimentaban y maltrataban a los niños, a quienes adoptaron en Texas.

Unas semanas antes del mortal accidente, el joven Devonte, de 15 años, comenzó a pedirle comida a DeKalb diciéndole que sus madres los castigaban reteniéndoles comida, expresó el vecino. Comenzó una vez al día, pero pronto el castigo se intensificó y aumentó a tres veces al día, agregó. “Decidimos que había que intervenir con ayuda profesional”, añadió.

DeKalb llamó a Servicios Sociales el 23 de marzo y los agentes llegaron justo cuando Jennifer Hart regresaba a casa del trabajo, quien no abrió la puerta. A la mañana siguiente, tanto la familia como su auto estaban desaparecidos. Servicios Sociales intentó visitarlos nuevamente el 26 y 27 de marzo, pero según el Departamento de Servicios Sociales y de Salud del Estado de Washington no lograron contactarles.

Además, una amiga de Sarah Hart llamó al 911 el 26 de marzo solicitando un cheque de asistencia social. La amiga aseguró que recibió un mensaje de texto de Sarah diciéndole que estaba enferma y que su celular se quedó sin carga, pero que nadie la había visto a ella ni a su esposa.

Jennifer y Sarah Hart fueron encontradas junto a los jóvenes Markis, de 19 años, Jeremías, de 14, y Abigail, de 14.

Devonte, de 15, Hannah, de 16, y Sierra, de 12, aún no han sido encontrados. Un sexto cuerpo fue hallado en el mar, pero las autoridades recalcan que tomará tiempo identificarlo.

Jennifer Hart estaba demasiado ebria como para conducir legalmente

A pesar de que las autoridades intentan a toda costa conectar las piezas, aún no se sabe con exactitud qué sucedió en los últimos días de la familia Hart luego de que partieran de Woodland.

En algún momento durante el 24 de marzo, un día después del informe en Servicios Sociales, la familia llegó a Newport, Oregon, y de ahí, continuaron hasta llegar al condado de Mendocino, a unos 640 kilómetros al sur de Newport. En la mañana del 25 de marzo, Jennifer Hart fue captada por una cámara de seguridad en Fort Bragg, a unos 24 kilómetros al sur de donde la familia fue hallada muerta al día siguiente.

Permanecieron en el área hasta eso de las nueve de la noche, pero a partir de ese punto no existen más detalles sobre el paradero de la familia hasta que fue encontrada al fondo de un acantilado al día siguiente.

En algún momento entre el último avistamiento de la familia esa noche y el 26 de marzo, cuando su vehículo fue encontrado en el fondo del acantilado -probablemente varias horas luego de caer allí- Jennifer Hart parece que bebió unas cuantas copas.

Conducía la SUV con un nivel de alcohol en la sangre de un 0,10%, cuando el límite legal de California para conducir es un 0,08%, indicó la policía.

Dos de los niños estaban sedados

Sarah Hart y dos de los tres niños encontrados muertos dieron positivo para difenhidramina, un ingrediente activo de Benadryl.

Aún no se ha determinado la presencia del ingrediente en el tercer hijo.

La difenhidramina es un antihistamínico que puede causar somnolencia.

El informe toxicológico fue publicado el viernes.

No hay marcas de frenadas

El sheriff del condado de Mendocino, Tom Allman, cataloga al accidente como un crimen.

El vehículo parece haber salido de una carretera por una concurrencia de tierra, luego se aceleró durante unos 20 metros hasta que se salió del acantilado, dijeron las autoridades, citando datos del software del vehículo y del módulo de bolsas de aire.

Además agregaron que no había marcas de frenada en el área.

“Ya estoy en un punto que no puedo catalogar esto como un accidente”, Allman comentó.

No hay testigos que puedan darle pistas a la policía.

Solamente un transeúnte descubrió el auto al fondo del acantilado mientras pasaba por el área.

Madison Park, Steve Almasy, Eric Levenson y Ralph Ellis, de CNN, contribuyeron a este reporte.

Latino News

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