Jacob deGrom sigue sumando méritos para ganar el Cy Young de la Nacional

ESTADOS UNIDOS. El sábado, el as de los Mets, Jacob deGrom, tiró un juego completo contra los Filis, ponchó a nueve y bajó su efectividad a 1.71. Así, consiguió su octava victoria de la temporada y puso su récord en 8-7. Pero olvídense de la cantidad de ganados y perdidos.

Los Mets, con marca de 53-69, han tenido una campaña para el olvido. Sin embargo, cada vez que deGrom toma la pelota provoca verlos juegos. Al menos una vez por semana, el derecho logra darle relevancia al club. Se ha convertido en la estrella del pitcheo en ambas ligas.

Incluso si deGrom termina ganando sólo 10 o 12 juegos esta campaña (el venezolano Félix Hernández ganó el Cy Young de la Liga Americana con récord de 13-12 en el 2010) está construyendo una de las mejores zafras para un abridor en la historia de los Mets. Está a nivel de Tom Seaver o Dwight Gooden.

Con seis semanas por jugar en la temporada regular, deGrom tiene 1.71 de efectividad. El sábado permitió una sola carrera (sucia) durante la victoria 3-1 ante los Filis, una salida en la que casi estaba tirando 100 mph al final de su labor de 108 envíos.

Los Mets lo apoyaron anotando tres carreras. En el 2018 promedian 3.91 rayitas por juego en los encuentros que ha abierto deGrom. En comparación, los Yankees hacen 2.53 carreras más por juegos cuando abre su as, el dominicano Luis Severino.

La mejor efectividad de Gooden fue de 1.53, en aquella temporada mágica de 1985 en la que tuvo foja de 24-4. La mejor para Seaver fue de 1.74 en 1971. Incluso con su récord de 8-7 y el patético apoyo ofensivo que ha recibido en buena parte del año, deGrom ha estado al nivel de esas dos glorias de los Mets. Eso no quiere decir que sea una fija para ganar el Cy Young de la Liga Nacional. Pero si sigue lanzando así, tendría que serlo.

“Si la temporada terminara hoy, debería ganarlo”, dijo el otro día Mickey Callaway, el manager de los Mets, según informó Mike Lupica de MLB.COM.

Callaway tiene razón. Se supone que el Cy Young es para el mejor pitcher en cada liga, y deGrom es el mejor pitcher de su liga. Tiene la mejor efectividad en ambos circuitos. En sus últimas 21 aperturas ha permitido sólo 23 carreras limpias, un trecho en el que los rivales le batan para apenas .202/.250/.291. Además encabeza a todos los pitchers de las Grandes Ligas con un WAR de 6.6, de acuerdo con FanGraphs.

Como me dijo un viejo fanático de los Mets el sábado, al avisarme que deGrom estaba haciendo de las suyas contra los Filis: “Cada cinco días, todavía tenemos una temporada”.

En eso es que se ha convertido deGrom. Es la razón para sonreír en un año perdido para los Mets. A Seaver lo llegaron a llamar “La Franquicia”. En esta temporada, a pesar de tener sólo ocho victorias, deGrom se siente así en Citi Field. Si sigue lanzando así a finales de septiembre, y su efectividad sigue por debajo de 2.00 y al final no termina ganando el Cy Young de la L.N, los votantes deberían tomar el papel con las instrucciones que dicen que el promedio debe ser para el mejor pitcher en la liga, doblarlo y convertirlo en un avioncito de papel.

Latino News

info@latinonewspa.com