La política como vocación

Cuando se quiere se puede, dice un viejo adagio. Pero ese querer, debe de estar amarrado a un esfuerzo que garantice unos resultados satisfactorios. A veces, el final de una carrera, está lleno de pequeñas derrotas, pero que las mismas, no impidieron llegar a la meta trazada. Eso mismo pasa en la política, que no se trata simplemente de ganar unas elecciones por un golpe de suerte.

Se debe poner los medios necesarios para lograr el triunfo y para ello, no basta con querer ser candidato de un grupo determinado que no cuenta con representación. La inciativa es correcta, pero todo aspirante debe trabajar para “encantar” al electorado, creando un comité de campaña y haciendo un trabajo logístico que atraiga votantes al proyecto politico y así se  pueda  garantizar un eventual triunfo.

No es una tarea fácil, pero el que tiene vocación de servicio y le gusta la política,es capaz de no permitir que algunas derrotas le desanimen en su propósito. Pienso  que después de cada derrota, se debe revisar lo que hizo falta para ganar y cambiar de estrategia en un nuevo intentar, incorporando nuevos elementos y dejando de lado, otros. Dicen por ahí, que si siempre hacemos las  mismas cosas, vamos a obtener los mismo resultados.

La pregunta que deben hacerse los que ya se han postulado antes, es ésta: Qué estoy haciendo diferente para ganar las elecciones? Y para aquellos que se postulan por primera vez debe ser: estoy llegando realmente a los votantes con la estrategia que estoy implementando? De acuerdo a la seriedad de las respuestas a cualquiera de esas  preguntas y un cambio de dirección si se cree factible, es lo que podría cambiar el resultado.

No me parece correcto cuando se pierden unas elecciones, que los candidatos culpen al electorado de su derrota. Hay que analizar por qué la gente no votó por este o aquel candidato, pero si votó, por otros candidatos o no votó por ninguno. Detrás de todo, siempre hay una explicación razonable.

Pienso que la constancia es lo que le dará el triunfo a quienes verdaderamente tienen una vocación política, los que no, después de algunos intentos, abandonarán el camino. Y de verdad es que tal decisión es entendible, solo por la falta de vocación, porque no se entiende que después de darse a conocer entre los votantes, de poner su rostro en todas partes, de asistir a programas de radio, televisión, salir en los periódicos, visitar iglesias, hacer eventos públicos, paticipar en debates y paneles, etc.; se le ponga final a la posibilidad de algún día poder llegar. Que se entienda bien,  que  la arena política está llenas de juegos sucios. Como ya dijera el sociólogo alemán Max Weber, “el que se dedica a la política, pacta con los demonios que rodea todo poder”.

Amenazar a personas o cohesionar su libertad de elegir a cualquier candidato por el simple hecho de que un grupo o sector se ha comprometido a darle su apoyo, no es la manera más inteligente de poder empoderarnos como comunidad.

Varios candidatos  hispanos intentan ganar las primarias de su partido este mes. Los votantes deben saber que pueden votar por todos si lo desean, porque en el caso del Distrito Escolar, hay 5 posiciones disponibles; para el Concejo de la ciudad, hay dos posiciones disponibles y  solo dos hispanos buscan ganar las primarias de sus respectivos partidos. Es decir, pueden votar por ambos si así,  lo decidieran.  En West Hazleton, hay un hispano postulándose, allí no debe haber confusión.

 

Por Eddy Ulerio

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