¿Qué alimenta a las teorías conspirativas sobre el Coronavirus?

Por Eddy Ulerio

 

A diario vemos en Internet y en las diversas plataformas de las redes sociales, la circulación de videos y titulares de noticias que apuntan a que ciertos “poderes ocultos”, han creado el virus del Covid 19, para dañar las economías de diversos países y a la vez, reducir las poblaciones envejecientes.

Las teorías conspirativas siempre han existido y en ciertas ocasiones, algunas de ellas, han sido ciertas. Sin embargo, hoy en día con el alcance de las redes sociales, hay grupos que manipulan la realidad diseminando noticias falsas   o creando videos a base mentiras y medias verdades que tocan los sentimientos de quienes consumen estas informaciones, casi siempre, desprovistos de una lectura crítica de la realidad o sin los elementos de juicio para juzgar lo que les llega por diversas vías de reproducción de informaciones.

Lo bueno, es que existen herramientas en el mismo Internet, para saber si la información que recibimos es falsa o verdadera. También, existen organizaciones dedicadas a desmontar paso a paso las noticias y videos manipulados. Es el caso del portal en Internet www.politifact.com  que es una organización sin fines de lucro, que sostiene: “El periodismo de verificación de hechos es el corazón de PolitiFact. Nuestros principios básicos son independencia, transparencia, equidad, informes exhaustivos y redacción clara. La razón por la que publicamos es para dar a los ciudadanos la información que necesitan para gobernarse en una democracia”.

La manipulación de la información, es un recurso utilizado por los políticos (pero no son los únicos), para cambiar la intención del voto o para poder victimizarse, en momento en que no han sido capaces de realizar una buena ejecutoria desde las posiciones en las que están o cuando procuran ganar otras posiciones.

En un artículo en línea el  periódico Business Insider sostiene lo siguiente: “La pandemia del coronavirus ha provocado la difusión de varias teorías de conspiración sobre el virus, como la relacionada con que la introducción de la nueva tecnología 5G lo causó, e incluso que Bill Gates está detrás de esta enfermedad”.

Recientemente el Servicio de Inteligencia de EE.UU., emitió un inusual comunicado, donde expresaban su convicción respecto a que el virus causante del Covid 19, no es una creación artificial. Con esa declaración, se intenta aplacar las teorías conspirativas que sostienen que el SARS-CoV-2 se originó artificialmente en un laboratorio.

El problema de las teorías conspirativas, es que influyen en millones de personas y muchas de esas personas, terminan cometiendo acciones detestables, porque creen que lo que leyeron o vieron es cien por ciento real.

Como sostiene el artículo de marras, “la propagación de estas conspiraciones a través de Internet ha llegado a causar daños en el mundo real, como la destrucción de las antenas telefónicas en todo el Reino Unido”.

Es evidente que la humanidad ha dado un salto agigantado con el desarrollo de la Internet, porque si bien es cierto que distribuyen contenidos nocivos, no menos cierto es que también ofrece la oportunidad a personas que les interesa ir al fondo de las cosas, a no conformarse con algo dado o manipulado en cierto grado.

“Las teorías de conspiración prosperan en una crisis y son típicamente provocadas por el miedo y la ansiedad, según una revaluación de la literatura de investigación realizada en 2019 por Andreas Goreis y Martin Voracek, ambos psicólogos de la Universidad de Viena en Austria.

Cuando la gente tiene miedo y siente una falta de control sobre las situaciones, las teorías de conspiración provienen del deseo de dar sentido a esas circunstancias, según el artículo publicado en Fronteras de la Psicología”.

Algo más que eso, es lo que dicen estos psicólogos.  “En cierto sentido, las teorías de conspiración son psicológicamente reconfortantes. Como se detalla en un documento de 2017 de un trío de psicólogos de la Universidad de Kent, las teorías de conspiración parecen proporcionar una explicación que permite a las personas preservar sus propias creencias en tiempos inciertos. Una de las autoras, Karen Douglas, le dijo a Business Insider por qué la gente está recurriendo a las teorías de conspiración en medio de la pandemia del coronavirus.

En conclusión, es probable que a pesar de las informaciones al respecto y recursos para verificar la consistencia de las “informaciones” que van surgiendo, la gente siga creyendo lo que le haga sentir mejor porque, al fin y al cabo, como ya dijo Arjona: “una mentira que me haga feliz, vale más que una verdad que me amargue la vida”.

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