A & J Grocery un negocio familiar que arriba a 10 años con éxito

Uno de los primeros negocios de hispanos en la ciudad de Hazleton, fue el negocio de las bodegas. A mediados de los 90’s surgen las dos primeras bodegas, una en la calle Wyoming y otra en la calle Vine. Con el tiempo, otros tipos de negocios abrieron sus puertas y hoy en día, hay más de 600 negocios hispanos de acuerdo a la información que maneja el ayuntamiento.

Miguel Castellanos dice que nunca pensó abrir una bodega, porque él se dedicaba a otra cosa, pero que sin querer queriendo terminó con una bodega. “Abrí la bodega sin proponérmelo. Había un bodeguero que le decían el primo que tenía una bodega en la calle Broad en West Hazleton, él la estaba vendiendo y yo la compré con la finalidad de vender los productos, no de hacer una bodega. Yo tenía una pequeña ruta de galletas y pensé que podía venderle esos productos a los clientes que le vendía galletas en esa época. Pero vi un local vacío en la calle Peace con 20 y me dije, pero yo tengo todos los productos con que hacer una bodega y decidí abrir A & J Grocery”, recuerda Miguel.

Como toda persona que decide poner un negocio, Miguel confiesa que en los primeros tiempos no fueron fáciles, pero que gracias a su esposa Evelyn, el negocio empezó a levantarse. “A principio fue muy duro, porque como yo tenía la ruta de galleta debía continuar con mi trabajo y mi esposa Evelyn, era que se quedaba en la bodega. Otra cosa que no nos ayudaba mucho es que por esa área no vivían hispanos, era un área de americanos. Yo duré prácticamente un año pagando la renta con lo que ganaba en la ruta de las galletas, porque no dejaba dinero ni para eso. A pesar de ello, yo vi algo y era que la bodega estaba cerca de la escuela y los padres llevando niños a la escuela podían ver la bodega y pararse a comprar. Nosotros persistimos, porque sabíamos que las cosas iban a cambiar que el pueblo iba a crecer. Y gracias al esfuerzo, sobre todo de mi esposa, nos ha ido bien”, apuntó Miguel.

Por experiencia se sabe que todo el que abre un negocio no ve resultado en lo inmediato, por eso es muy importante planear bien las cosas para poder aguantar los primeros seis meses. “Yo creo que es importante prepararse antes de lanzarse. Cuando abres un negocio solo cuentas con el 50% de los clientes del negocio anterior, gente que no te conoce o estaban acostumbrados a los otros dueños, muchos se van, etc. Se dan muchas cosas para que no le vaya bien a uno en el negocio. Ahora bien, después el otro 50% es tu entrega, tu capacidad, tu forma de como tratas a las personas. Ya con eso, puedes ir viendo como el negocio sube a un 80% y sigue adelante”.

La publicidad es un elemento importante en todo negocio que empieza, porque la gente que no vive en el área del negocio, no sabe de su existencia ni qué vende ni cómo vende. “Yo siempre he creído en la publicidad, porque lo que se promueve es lo que se vende. Yo trabajé muchos años en un supermercado y aprendí todas las estrategias que usaban los dueños en la radio, flyers, periódicos y vi que muchas de las personas que compraban en el supermercado iban con el flyer o el periódico en la mano. La publicidad fue lo que terminó de catapultar esa primera bodega con las promociones del Papá de los pollitos, como me bautizó Robert Arias cuando tenía el periódico Visión Hispana”, dijo Miguel.
Hace dos años atrás, la familia decide abrir otra bodega en West Hazleton y la nombran A & J Grocery 2. “Mi esposa es mi mano derecha, gracias a ella y a nuestros hijos es que hemos podido echar estos negocios hacia delante. Creo que, si hay un mérito para alguno, es de los dos. Igual que la primera bodega, aquí también tuvimos que trabajar duro un año para ponerla como queríamos, como está ahora”.
Hablando en términos del crecimiento y el desarrollo de Hazleton, Miguel dice que esta ciudad ha crecido de una manera positiva.” Yo podría decirte que de un 100%, Hazleton ha crecido un 95% favorable.

Aunque la mayoría de las cosas cuando crecen, trae consigo resultados buenos y malos. Pero creo que, como comunidad hispana, hemos demostrado a todas las autoridades de aquí, que nosotros vinimos a trabajar y hemos puesto en alto este pueblo. Este era un pueblo fantasma que nadie lo conocía y ahora todo el mundo habla de venir para este pueblo, porque los hispanos lo hemos hecho crecer.

Para concluir le pregunté a Miguel cómo el vislumbra el futuro de Hazleton a partir de las migraciones que va llegando cada día. “El futuro de Hazleton va a ser mejor, cuando logremos elegir un alcalde hispano, a alguien que represente los intereses de nuestra comunidad. Es importante que sepamos que hasta que eso no se logre, lo que valemos como comunidad no va a tener el reconocimiento que merecemos.

Para lograr eso, tenemos que estar más unidos, más organización. A nosotros como comunidad nos hace falta una persona clave, que tome las riendas, que inspire confianza, una persona conciliadora que sea capaz de dirigirnos a un buen Puerto. Tenemos personas con ese perfil en nuestra comunidad, pero que no ha decidido ponerse esa ropa y llevarnos a donde nosotros debemos de estar”, concluyó Miguel.

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