Rafael Polanco, un profesional versátil que cumple 10 años en el negocio de los multiservicios en Hazleton

Por Eddy Ulerio

Todo comienzo, es un reto en cualquier ámbito. Abrir un negocio en una ciudad donde se acaba de llegar, donde no se conoce a nadie, es un reto mayor. Rafael, llega de New York a Hazleton con su familia y en poco tiempo decide abrir un negocio de multiservicios que este año celebra su décimo aniversario.

“Un amigo me invitó a conocer esta ciudad. Ambos hicimos una oferta a dos casas, pero la oferta de él se cayó y la mía fue aprobada. Finalmente, vine con mi familia a esta ciudad y mi amigo nunca vino a vivir aquí. Nos establecimos sin conocer a nadie, pero como yo tengo la virtud de ser bastante sociable, hice amistades con personas que estaban en el comercio y de ahí surgió la idea de entrar en el área comercial. Empecé a traer los fines de semana, mercancías desde New York, para las bodegas y el supermercado hispano. Ese trabajo me dio la oportunidad de conocer a todos los comerciantes latinos.  No fue fácil establecerme”, recuerda Polanco.

“Recuerdo que mi esposa y yo pasábamos un día completo sin comer comprando mercancías, para traerlas el mismo sábado en la tarde, regarlas y al otro día cobrarlas, porque el lunes tenía que irme de madrugadas para New York. Mantuve el trabajo de la traída de las mercancías por dos años, incluso después de abrir el negocio de multiservicios lo hice durante un tiempo. Gracias a mis hijos que, estando pequeños, me ayudaban a desmontar las cajas. La gente sabe el esfuerzo que yo hacía, sin embargo, tuve una mala experiencia y fue el hecho de que muchos comerciantes, me quedaron mal con el pago de las mercancías y algunos me deben todavía dinero. Fruto de esa decepción, fue que decidí no continuar haciendo ese negocio”, dijo Polanco.

 “Polanco General Services, surge como una necesidad de independencia. Yo trabajé por alrededor de 13 años como colaborador en otras oficinas en las áreas de Real Estate y en la Preparación de Impuestos. También, trabajé 4 años como trabajador social de la ciudad de New York. En el 2008 me incorporo cien por ciento en Hazleton a mi proyecto personal, abriendo esta oficina. Con la gracia de Dios, en este año estamos cumpliendo 10 años que inicié este negocio de los multiservicios, que incluye: preparación de impuestos, envío de remesas, notario público e inmigración”, puntualizó Polanco.

Para Polanco después de 10 años de estar haciendo el negocio de los multiservicios, siente que ha logrado una clientela y tiene recursos para poder estar más tranquilo y continuar con su negocio. En definitiva, en palabras de Rafael: “Nos ha ido bien”.

Lo que conocemos a Rafael sabemos que, a parte de su aptitud en los negocios, siempre hemos visto en él, una preocupación social, un deseo de contribuir con el mejoramiento de la comunidad a pesar del poco tiempo con que siempre ha contado. “Yo creo que es una obligación de todos, la de involucrarnos en el desarrollo de nuestra comunidad. Entiendo que he podido ayudar en algunas cosas y que no siempre uno está a la altura de las expectativas de los demás”, dijo Polanco.

“Tengo empatía con mucha gente y percibo que la gente cree en las cosas que les comunico, porque han visto mis acciones y el sacrificio que he hecho en las cosas en que me es involucrado. En las cosas comunitarias que he hecho, no me he lucrado de nada ni es buscado ningún beneficio a cambio. Simplemente, he tratado de dar mi aporte en lo que he entendido que ha sido importante. He tenido diferencias con personas en las organizaciones en las que he estado ayudando, como sucede en todas las cosas donde hay un grupo humano.  Mi esposa, tal vez por esas experiencias negativas, me ha dicho que no me involucre en nada, pero yo no le hago caso, porque creo que hay que seguir ayudando, procurando siempre hacer las cosas bien”, enfatiza Rafael.

“Desde que inicié con este negocio, yo siempre tuve la inquietud de ayudar a organizar el comercio hispano en la zona. Yo creo que se ha logrado hasta cierto punto, falta muchísimo más, pero la gente reconoce eso. Vale la pena cuando tú ves que las personas te dicen, oye tal actividad salió fenomenal, qué bueno, le damos nuestro apoyo. Entonces, esas son de las cosas que te motivan”, apunta Polanco.

“Hay una experiencia gratificante y fue el hecho, de que, como Asociación de Comerciantes, hace tres años atrás, organizamos la actividad de reconocimiento a los estudiantes hispanos meritorios de la escuela secundaria. Fue algo satisfactorio, el poder animar a los jóvenes, de crearles ese incentivo. Las familias de esos jóvenes se sintieron agradecidas, porque se reconoció el esfuerzo que hacían ellos con sus hijos. El objetivo es que todas las cosas buenas que hacemos los hispanos salgan a la luz, realzar lo positivo de nuestra comunidad. Habrá cosas malas, pero lo que debemos interesarnos es promover las cosas buenas.”, comentó Rafael.

“Yo he incursionado en la parte del deporte como comercio, ayudando a los equipos de softball local. También, he apoyado los esfuerzos de la escuela de karate del amigo Damaso, para que permanezca y ojalá muchos adultos como nosotros, se animen a practicar estos deportes. Los que tenemos negocios llevamos una vida muy sedentaria y eso a la larga, nos crea problemas de salud. Es importante practicar algún deporte para ejercitarnos, para mejorar nuestra salud. Esa es la idea, poder envolvernos en lo que la comunidad necesite y avanzar juntos”, recalcó Polanco.

“Después de más de una década en Hazleton, Rafael ha visto muchos cambios y piensa que el futuro de esta ciudad es brillante.  “Cuando nosotros vinimos a conocer a Hazleton en el verano del 2004, nos encantó, compramos nuestra primera casa en Marzo del 2005; la suegra y los niños permanecían aquí mientras mi esposa Magalys y yo seguíamos trabajando en New York, hasta que todos nos establecimos aquí a principio del 2008; en esa época había muy pocas personas hispanas.  Era el tiempo en que estaban empezando a llegar las migraciones y después vino lo de la ordenanza, mucha gente se fue y otros llegaron. Pero antes de eso, yo recuerdo que la calle Wyoming y la avenida Diamond, tú te podías acostar en la calle y pasaba un carro cada media hora. Ahora es enorme la cantidad de vehículos que circulan en todas las calles de la ciudad”, dijo Rafael.

“Los cambios significan, que hay dinamismo en el pueblo. Las casas antes, estaban totalmente destruidas, todo abandonado. Se invirtió mucho dinero y todo volvió a resurgir en esta ciudad. Ahora es un cambio de cielo a la tierra. Estamos hablando de una población que sobrepasa la mitad de la población en general.  Dentro de los hispanos, los dominicanos somos el 90%.  Yo lo que creo es que todos debemos de ayudarnos mutuamente en vez de ponernos zancadillas, hablar cosas que puede dañar la imagen de alguien. Incentivar más el desarrollo:  si tú tienes una idea buena, emprender en ella o pasarla para que otros la desarrollen y vamos a crecer todos. En sentido general, cuando hay una migración grande va a venir de todo; es como si tiraras una red al mar, va a atrapar de todo: peces malos, peces buenos, basuras, entre otras cosas. Pero, podemos ir cambiando las cosas que nos afectan” agregó Rafael.

“La comunidad hispana se va a empoderar, pero no basta con que elijamos a algunas personas para que nos represente en el ayuntamiento y ya.  Hay otras cosas que se deben ir cambiando, por ejemplo, el poder trabajar como comunidad en ciertos aspectos que a veces por los grupismos no logramos concretar. Debemos unificar criterios y escoger a alguien que tenga la disposición, tiempo, vocación de servicio, que pueda motivar a otros a continuar sus pasos, sin confrontaciones, pero con entusiasmo de trabajar por todos”, Concluyó Rafael Polanco.

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