Año nuevo, nuevos planes

Al iniciarse un año nuevo, surgen dentro de nosotros nuevas fuerzas y nuestro pensamiento vuela hacia algunas cosas que deseamos lograr. En la primera semana de enero, escribimos algunas metas que queremos alcanzar. A veces esas metas no se logran en un año, pero por lo menos damos el inicio con mucha fe. Por lo tanto, para lograr lo que pensamos, debemos disciplinarnos y tener mucha perseverancia hasta llegar a hacer realidad esos sueños.

En primer lugar, en el área de la salud, muchos de nosotros deseamos perder unas libras que están ahí y que a simple vista se notan. Recordemos que el sobrepeso no es bueno para nuestra salud. De ahí surge el alto colesterol, alta presión arterial, problemas del corazón, agotamiento, apnea del sueño y otros males que podrían acortar nuestro tiempo de vida útil. Por eso, es recomendable visitar nuestro médico con regularidad. Con una buena salud, podemos aprovechar mejor el tiempo y hacer un placentero viaje a un lugar que nunca habíamos visitado y disfrutar la buena vida en grande.

En segundo lugar, en el área de la educación, muchas personas desean lograr un grado académico más alto. Ya sea lograr el diploma de la escuela secundaria, una licenciatura, una maestría o un doctorado. O hacer uno o mas diplomados, los cuales hoy en día son muy famosos en las diferentes áreas del saber humano. También podríamos tener la meta de leer cierta cantidad de buenos libros durante el nuevo año al que hemos llegado, gracias a Dios.

En tercer lugar, en el área de las finanzas, todos queremos adquirir una cantidad mayor de dinero para usarlos en mejorar nuestras vidas, para hacer algunos arreglos en la casa, para comprar un carro nuevo, para mudarnos a otro lugar o para terminar de pagar algunos asuntos que tengamos pendiente. A veces podemos usar cierta cantidad de dinero para invertirlo en un nuevo negocio.

En cuarto lugar, en el área espiritual, es posible que deseemos comprometernos más con la congregación a la que asistimos, si es el caso. No todas las personas visitan una iglesia o templo con el fin de aprender sobre la Biblia o sobre otras enseñanzas de crecimiento espiritual. Existen fraternidades y organizaciones de crecimiento espiritual organizadas por grados de las cuales muchas personas son miembros, como los Rosacruces, el Martinismo, la Masonería, el Gnosticismo, las Escuelas Metafísicas y Teosóficas.

Como sabemos también otros se interesan por las religiones orientales como el Budismo, Hinduismo, Islamismo, y otras más. Es innumerable la cantidad de organizaciones que existen en el mundo con el fin de logar cierto nivel de perfeccionismo espiritual en nuestras vidas que, de manera general, sus enseñanzas podrían ser resumidas en obedecer los diez mandamientos de Éxodo Capitulo 20 en la Biblia.

En conclusión, la mayoría de nosotros hacemos planes en las áreas de la salud, la educación, las finanzas, la espiritualidad y en otras más que no hemos mencionado, con el fin de crecer y fortalecernos más en sentido general. Todos queremos seguir hacia adelante, nunca hacia atrás “ni para coger impulso”, como dice la frase popular. Por lo tanto, tenemos ante nosotros otros 366 días más que se nos han dado, pues es un año bisiesto, los cuales debemos aprovechar al máximo. Por eso, te recomiendo que empieces a asignarte a ti mismo la tarea de tener seriamente en este año nuevo, nuevos planes.

Benjamín Franklin Arias

Educador, Teólogo y Escritor benjamín.arias@wilkes.edu