Aprender cosas nuevas

Cada día que pasa, el cual no aprovechamos para aprender algo nuevo, es un día perdido. Aprender cosas nuevas tiene muchas ventajas en nuestras vidas. Podemos mejorar nuestra salud, incrementar nuestras finanzas, cuidar mejor nuestro automóvil y la casa donde vivimos, entre otras cosas. Además, mientras más aprendemos, podemos compartir más sobre variados temas en nuestras conversaciones y, si nos invitan a dictar una conferencia, ya tenemos a manos ese conocimiento o, de lo contrario, investigaríamos sobre ese tópico. Por lo tanto, aprender cosas nuevas tiene muchas ventajas.

En primer lugar, al aprender cosas nuevas, cuidamos mejor nuestra salud. Hay muchos libros y videos que nos informan sobre los alimentos que son mejores para nuestro organismo. Hay otros alimentos que se podrían consumir, pero en pequeñas cantidades. Algunas enfermedades o males que padecemos hoy en día son, en su mayor parte, por los alimentos que hemos consumido en grandes cantidades. No todas las personas tienen los mismos síntomas por comer esto o lo otro. Cada cuerpo funciona de manera diferente. Pero queda claro que comer frutas y vegetales es de gran beneficio para nuestra salud y para mantener nuestro peso a un nivel adecuado.

En segundo lugar, cuando aprendemos de los expertos en el área financiera, nuestra economía mejora grandemente. En importante que tengamos el hábito de hacer un presupuesto y seguirlo según nuestro plan. Salirse de el nos llevaría a un desajuste en nuestras entradas y salidas y terminaríamos sin hacer algún pago regular lo que nos costaría más, pues se incluiría un cobro extra por tardanza. Aprender a organizar y manejar nuestro dinero es de suma importancia.

En tercer lugar, aprender sobre el funcionamiento y buen mantenimiento de nuestro automóvil es de gran importancia también. Es recomendable cambiar el aceite a tiempo y chequear algunas partes importantes que tal vez necesiten algún tipo de limpieza para evitar que se deterioren. Además, aprender mecánica y como reparar nuestro carro nos ahorraría mucho dinero y haría que nuestro vehículo dure más. Es cierto que necesitaríamos muchas herramientas para eso, pero hay cosas no muy difíciles que uno mismo podría hacer. No hay necesidad de pagarle a un mecánico para cambiar una goma, o poner una batería nueva. También hay otras partes sencillas que al ver un video o un manual aprendemos como instalarlas paso a paso. Mientras más aprendemos sobre nuestro vehículo, este estará en mejor funcionamiento y nos evitaría un dolor de cabeza por los altos costos de la reparación, en caso de que no tengamos una garantía en ese momento.

En cuarto lugar, es bueno aprender sobre las diferentes ciencias y sobre los puntos de vistas filosóficos y teológicos. Al establecer una conversación es de gran ayuda aportar sobre el tema que se trate en ese momento. A veces hay personas que dicen que no saben nada sobre ciertos temas. Eso haría la conversación un poco aburrida. Es bueno dan continuidad sobre lo que se está hablando sin necesidad de contradecir. Con indicar el punto de vista de un escritor, científico, teólogo o investigador en las diferentes ramas, se aporta en gran manera al dialogo del momento. Así que, leer buenos libros con frecuencia es la fuente de incrementar nuestros conocimientos. Puede llegar un día en que nos inviten a ofrecer una conferencia sobre cierto tópico y, sino sabemos mucho del tema, en las bibliotecas o en la internet encontramos bastante información.

En conclusión, muchas personas han expresado que el conocimiento no pesa en la cabeza. Como podemos ver, al llenarnos de la sabiduría de los grandes maestros y de quienes nos han dejado grandiosas informaciones para nuestro bien, esto permite que podamos vivir con más cuidado y mejor salud, mejorar nuestras finanzas, cuidar mejor nuestro automóvil y algo que no se puede quedar, es aprender hacer reparaciones en la casa. Entre ellas, cambiar cosas que se rompen, mejorar el jardín, pintar y reparar cualquier otra cosa que surja de repente. Entonces por el bien de todos, cada día debemos estar dispuestos a aprender cosas nuevas.

Benjamín Franklin Arias

Educador, Teólogo y Escritor benjamín.arias@wilkes.edu