Las resoluciones para el año nuevo

Cada vez que nos acercamos a un año nuevo, hacemos resoluciones, las cuales a veces las olvidamos después de unas semanas. Hay muchas áreas importantes en que hacemos esas resoluciones. Entres ellas, la salud, la vida laboral, las finanzas, la educación, la espiritualidad y la familia.

Al pensar la salud, la primera meta que muchas personas se hacen es la de bajar de peso y otros tal vez aumentar un poco o fortalecerse más. Tan pronto pasan los primeros meses del año, quienes desean bajar de peso se olvidan y siguen nuevamente su rutina del año pasado. Es posible que vayan al gimnasio un corto lapso de tiempo, pero al no ser perseverantes caen en la rutina pasada y se olvidan de la meta.

En el área laboral, la meta es hacer un mejor trabajo, llegar más temprano y cumplir completamente con todo. También es posible buscar otro trabajo en que se gane más y que sea más cómodo. Por esa razón, se inicia un proceso de solicitar nuevos trabajos en muchas empresas con la esperanza de recibir llamadas para entrevistas.

Por otro lado, se hacen resoluciones en el área de las finanzas. Posiblemente aumenta la salida de dinero por nuevos servicios que solicitados o por la compra a plazo de algunas cosas que se usan en la casa o por un nuevo automóvil. Por lo tanto, hace falta que la finanza mejore. En ese sentido, se inicia algún tipo de negocio para generar nuevas ganancias. Muchas personas se hacen representantes o asociados de empresas que distribuyen diferentes productos o servicios. Se compran a un precio, se distribuyen a otro precio más alto y se genera algo más de dinero. También, como se dijo más arriba, al conseguir un nuevo empleo, es posible que el salario sea mayor y mejora así la situación financiera del hogar.

También hay personas que hacen resoluciones en el área de la educación. Deciden estudiar inglés, como usar mejor la computadora, como preparar la declaración de impuestos u otros cursos importantes. También hay otros que se inscriben en la universidad, ya sea para lograr una licenciatura o para avanzar a otros grados como la Maestría o el Doctorado. El lema es avanzar para mejorar en todo sentido.

En el área espiritual, hay personas que deciden en el año nuevo visitar un templo con el deseo de crecer espiritualmente y alejarse de actividades dañinas en su vida y en su familia. También otros deciden leer la Biblia completa en un año o leer otros libros interesantes de autoayuda publicados por reconocidos autores y líderes espirituales o de crecimiento interno, ya sean cristianos, budistas, metafísicos, rosacruces, o de otros tipos.

Otras resoluciones que hacen muchas personas son en el área familiar. Deciden comunicarse más y mejor con sus familiares cercanos. Entre ellos, los padres, hijos, nietos, hermanos, tíos y abuelos. Y algo importante, deciden no usar tanto el celular al reunirse como familia en esos días festivos de cada año, ya que este afecta la comunicación en persona, pues es importante poner atención cuando hablamos.

Al tener resoluciones en la salud, el trabajo, las finanzas, la educación, la espiritualidad y la familia, debemos saber que son muchas las cosas importantes que podemos hacer en un año. Hay que recordar que el asunto es estar dispuestos a tener la disciplina necesaria, teniendo la perseverancia y la energía suficiente para alcanzar esas metas que nos hemos propuesto en esas diferentes áreas. Debemos mantener esos deseos firmemente en nuestra mente y esforzarnos en lograr las resoluciones para el año nuevo.

 

Benjamín Franklin Arias

Educador, Teólogo y Escritor benjamín.arias@wilkes.edu