Los Baños Públicos: Las guaridas favoritas de los adictos

Con acceso fácil, libres de cámaras de video-vigilancia y de guardias de seguridad los baños públicos han sido durante mucho tiempo un lugar para actividades ilícitas. Y con la implacable epidemia de opiáceos que azota la nación, se han convertido en un tipo de laboratorio para consumidores de drogas que buscan un espacio privado para drogarse.

Aquí en Pensilvania, la cadena de estaciones de gasolina Turkey Hill, Minit Markets, con sede en Lancaster ha instalado iluminación azul en los baños en 20 de sus 260 establecimientos para determinar si ese tono disuade o no a los consumidores de usar sus baños para inyectarse drogas ilegales, según dijo Matt Dorgan, gerente de protección de activos de división para Turkey Hill. Según cuenta Dorgan, después que la cadena instaló la iluminación hace unos seis meses ha habido una “reducción drástica” en la actividad de drogas.

El año pasado la cadena de gasolinera Sheetz también experimento en dos de sus tiendas con esta iluminación de luz para ver si tenían una reducción del problema ya que, no solo la seguridad de sus clientes está en juego sino también de sus empleados: los que limpian las salpicaduras de sangre, recogen las agujas usadas o llaman al 911 cuando un usuario tiene una sobredosis en el baño.

A todo esto, Jonathan Goyer, un ex adicto a la heroína de Providence (Rhode Island), que ahora es asesor en un grupo de trabajo de prevención de sobredosis del gobernador de Rhode Island, dijo que cuando estaba consumiendo, no tenía hogar, ni auto ni privacidad frente a otras personas o de la policía. Cuenta que cuando tenía que drogarse, se escondía detrás de los arbustos o se metía en un baño público, que tenía la ventaja de tener agua corriente. “Si la adicción fue capaz de quitarme mi trabajo, mi familia y mi casa, y perder eso no fue suficiente como medida disuasoria, una luz azul no habría funcionado”, señaló Goyer.

También el director de la organización Chicago Recovery Alliance Dan Bigg, apuntó que quitar la iluminación adecuada solo sirve para fomentar las inyecciones sin ningún tipo de orden. “Todo lo que hace es aumentar la complejidad de la inyección, lo que lleva a una inyección más sangrienta y una inyección más dañina”, comentó señalando las de gotas de sangre que aparecen en el papel higiénico y en el suelo a medida que los usuarios se sienten frustrados.

Dios ilumine a las autoridades y a los propios adictos a ver una solución viable para este gran problema…

 

Carlos Rodriguez

Articulista y Publicista crmambo@gmail.com http://radiocibao.com

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