Los dominicanos, ¿son los próximos?

Trump, el blanco supremacista, no tiene miedo de mostrar su odio.   Casi no existe un grupo que no lo ha sentido. Pero algunos grupos han sufrido más que otros. En el mundo de ese señor, odiar es un deporte, es su forma de ser. Me parece que él tiene una lista de personas que él quiere eliminar, a lo menos de este país, pero probablemente del mundo. Pues, en el primer lugar, quiere eliminar cada persona que no esté de acuerdo con él. En ese caso, estamos hablando de millones, tal vez billones. Un hombre poco estable con tendencias sociopatías, él se considera muy guapo.

El odia a los musulmanes. No se da cuenta o no quiere darse cuenta que muchos de ellos son prisioneros de sus gobiernos y de variaciones extremas de la religión.

El odia a los hispanos, es decir, cada persona que no le sirve, que no le trata como un dios. Los hispanos no le sirven, por lo general. Se muy bien que hay diferencias culturales, a veces bastantes grandes en el mundo hispano.  Hay palabras que son perfectas en un país, y malas palabras en otros. Y hay culturas diferentes en el gran mundo de la bella hispanidad. A veces los grupos no se llevan bien. Es algo normal entre humanos, aún si comparten una cultura grande y básica, y más, una lengua. Pero el mundo ha llegado, en que los hispanos como un grupo, tiene que encontrar ese hilo común para unificarse como nunca antes.

Trump comenzó su lucha con los mexicanos, llamándoles a todos criminales, y de los peores. Es interesante que la mayoría de nosotros vemos una cultura rica en cuanto al arte y la música, y una gente sumamente trabajadora. Pero no, los mexicanos de Trump no son así.

Cuando el Huracán María pasó por Puerto Rico, un territorio de los Estados Unidos – es decir puertorriqueños son puertorriqueños, pero son también americanos, él dijo que tal vez no podía ayudar a la gente de la isla tanto. ¡Les tiro toallas de papel! ¡Papel towels! Los insultaron, y aún hoy en día nuestros hermanos y hermanas en Puerto Rico carecen de muchas cosas básicas. ¿ Y quién les está ayudando? Parece que, a Trump no le importa si todos mueren. La ayuda necesaria no está alcanzando a la gente. Y sabemos quién tiene la culpa.

Recientemente atacó a los salvadoreños que están aquí legalmente, trabajando, muchos en factorías de aquí. No están rompiendo ningunas leyes, y están pagando impuestos necesarios. Dice que le están quitando trabajo a los estadounidenses, pero es otra mentira. Por el momento, hay muchos trabajos en lugares como Humboldt. Y estos salvadoreños han recibido sus cartas de deportación.

Vemos hoy en día, que mucha gente que está tratando de cruzar la frontera entre los Estados Unidos y México, son de Honduras, de Guatemala y de El Salvador. Muchas son mujeres con niños que caminan por México para alcanzar la esperanza de tener una vida mejor. Sufren mucho. Y siempre algunos mueren. Sabemos que ahora en estos tres países mucha gente que no quiere tener nada que ver con drogas y los traficantes sufren abusos terribles. Y si muchos mueren. Matan a los niños también. Y los refugiados no viene a este país a divertirse. No están de vacaciones. Vienen aquí, para salvar sus vidas.

¿Pero que hizo Trump? Separar a los niños de sus padres y pusieron todos en cajas de metal, en campos de concentración. Parece que va a tratar de reunir los niños con sus padres, pero va a ser difícil. Y todavía van a estar en cajas, en campos de concentración, siguiendo el ejemplo de Hitler. El alma común de la humanidad está en gran peligro. Y es algo que noté desde el principio de su campaña.

Hay muchos dominicanos en Hazleton. Todavía no los ha atacado – mucho.  Pero los dominicanos, seguramente están en su lista. Nos preguntamos, ¿qué es tragedia va a usar contra los dominicanos? ¿Y el grupo siguiente?   Y el sin fin de listas de sus “enemigos” que, por lo general, ¿no son blancos? ¿O un cierto tipo de blanco?

No hemos visto este nivel de racismo desde los días de Hitler. Lo que quiere Trump es nuestra obediencia – y nuestro silencio.

Pero yo estoy segura que en vez de participar en el fin del mundo, vamos a luchar para asegurar un futuro brillante, por supuesto, con la ayuda de Dios.

 

Maria Jacketti

Periodista, Educadora, Poeta y Editora drmariawu@msn.com