Cuenta tus bendiciones, da gracias por la vida…. ¡Por tanto!

Por Yanet Taveras

yanet.taveras.ma@gmail.com

Si al despertar en la mañana puedes percibir que tienes un cálido hogar, te das cuenta además de que estas sano y como si todo esto fuera poco, también tienes un oficio del cual sustentarte, debes expresar tu gratitud a Dios que es quien la provee.  Como dijo  el maestro Eckhart, “Si la única ora

ción que dices en tu vida es “gracias”, sería suficiente”, pues tal como lo define el diccionario, “la gratitud es la calidad o la sensación de estar agradecido”, y la misma  debe estar manifestada a través de sí mismo, con tu cuerpo y con tus actos.

Las investigaciones de la conducta humana muestran sorprendentes mejoras de vida, que bien pueden derivarse de la práctica de la gratitud.  Al dar gracias te haces consciente de las bendiciones que p

osees.  Al enfocarte en la parte medio llena del vaso, practicas el poder del pensamiento positivo.  Si piensas que no tienes razones para dar gracias, cuenta todo lo que posees, incluyendo tus órganos y los pequeños dones de todos los días, luego visualiza cómo sería tu vida sin todo eso.

Al hacer consciencia del tesoro que posees en solo tu cuerpo, te das cuenta de que ser agradecido es lo más sensato.  La gratitud, es la madre de todas las virtudes, el terreno más fértil para crecer en la virtud, es nuestra intención de llevar una buena vida, junto con la generación de nuevas perspectivas y pensamientos, que erradican los excesos y las tentaciones de la avaricia, la codicia, la envidia y la ira, considerados los principales obstáculos de la gratitud.

Robert A. Emmons, PhD, es uno de los principales investigadores de la gratitud, autor del libro: “Gracias!: ¿Cómo la nueva ciencia de la gratitud puede hacerlo más feliz?  Ha experimentado con miles de sujetos de todo el mundo, demostrando que la práctica de la gratitud puede aumentar los niveles de felicidad en un  25%.  Demostró además, que quienes practican la gratitud “tienden a ser más creativos, a recuperarse más rápidamente de la adversidad, poseen un sistema inmunológico más fuerte y relaciones sociales más sanas que los que no practican la gratitud”.

Ralph Waldo Emerson nos recuerda que ” Cultiva el hábito de ser agradecido por todo lo bueno que viene a ti, y de dar las gracias continuamente. Y ya que todas las cosas han contribuido a tu avance, debes incluir todas las cosas en tu gratitud.”  De acuerdo con este enunciado la gratitud debe estar presente en nuestro día a día, en esas pequeñas cosas que ocurren a diario, no sólo en grandes logros o el dominio de las vicisitudes.

Debes dar gracias por todo, muchas veces un obstáculo en el camino sirve para darte cuenta de que vas en dirección errada, tener propósitos claros te puede ayudar a encontrar en el mínimo detalle la clave para encontrar la mejor salida de cualquier situación. Haz conciencia de todo lo que tienes y te darás cuenta de que pretender tener más todo el tiempo, podría ser una pérdida de tiempo y energía que te limitan a alcanzar tu autorrealización.

Estar vivo es el mayor milagro, inicia tu día por dar gracias por esto y las razones para continuar haciéndolo te sobreabundaran.  Con la práctica de la gratitud te encaminas a otra manera de estar en el mundo, una que nutre el corazón y ayuda a crear una vida de significado y propósitos.  La gratitud puede guiarte a la libertad, el sentido de la generosidad y una conexión más sana con el resto del mundo.

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