Mi regalo de Navidad

Por Yanet Taveras yanet.taveras.ma@gmail.com

Los tiempos navideños se caracterizan por la cultura de regalar.  Cada regalo que damos en estas fechas tiene como misión llevar los recuerdos de nuestro amor hacia los demás.  Estos, deben seguir la línea de los Reyes Magos, quienes llevaron presentes al Niño Jesús sin esperar nada a cambio. Los obsequios pueden ser materiales, más no se debe olvidar que la parte más importante siempre será la energía que se ponga en ellos. El significado de los regalos reside en el hecho de entregar algo que simbólicamente represente nuestros deseos, en fechas de amor y esperanza.

En esta navidad regala cosas de verdadero valor, como tu tiempo, por ejemplo, pues como se sabe, vale más que todo, porque es irrepetible.  Hacer un espacio para compartir con la familia, para jugar con los niños, visitar seres queridos, llamar a los que están en la distancia o tomar tiempo para hacer obras de misericordia, como regalar a los menos afortunados, podría hacer estos esperados tiempos realmente distintos y reconfortantes. No mires los obstáculos, ya que, “No existe la falta de tiempo, existe la falta de interés, porque cuando realmente quieres; el martes se vuelve sábado y un momento se vuelve oportunidad”.

El regalo de navidad para mis lectores es la Bendición Celta, publicada en el Círculo de Crecimiento y Sanación de la Doctora Raquelina Luna, un extraordinario ser humano que va por la vida dejando luz y esperanza, alguien a quien admiro mucho y cuando yo sea grande quiero ser como ella.

“Que el camino salga a tu encuentro; que el viento siempre esté detrás de ti; que la lluvia caiga suave sobre tus campos; y hasta que nos volvamos a encontrar, que Dios te sostenga suavemente en las palmas de sus manos; que vivas por el tiempo que tú quieras y que siempre quieras vivir plenamente.

Recuerdas siempre olvidar las cosas que te entristecieron, pero nunca olvides recordar aquellas que te alegraron. Recuerdas siempre olvidar a los amigos que resultaron falsos, pero nunca olvides recordar a aquellos que permanecieron fieles.

Recuerdas siempre olvidar los problemas que ya pasaron, pero nunca olvides recordar las bendiciones de cada día. Que el día más triste de tu futuro no sea peor que el día más feliz de tu pasado.

Que nunca caiga el techo encima de ti y que los amigos reunidos debajo de él nunca se vayan. Que tus bolsillos estén pesados y tu corazón ligero.

Que la buena suerte te persiga y cada día y cada noche tengas muros contra el viento, un techo para la lluvia, bebidas junto al fuego, risas para que consuelen aquellos a quienes amas y que se colme tu corazón con todo lo que desees.

Que Dios esté contigo y te bendiga, que veas a los hijos de tus hijos, que el infortunio te sea breve y te deje rico en bendiciones. Que no conozcas nada más que la felicidad, desde este día en adelante.

Que Dios te conceda muchos años de vida, de seguro Él sabe que la tierra no tiene suficientes ángeles. Que el camino salga a tu encuentro; ¡que el viento siempre esté detrás de ti y la lluvia caiga suave sobre tus campos… así sea cada año y para siempre!”.

2 comentarios sobre “Mi regalo de Navidad

  • el diciembre 6, 2018 a las 6:59 pm
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    Excelente reflexión sobre la Navidad, pero aún más la enseñanza del regalo.

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  • el diciembre 8, 2018 a las 5:28 am
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    Hermoso mensaje gracias por compartir

    Respuesta

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