Mi visión de la política

Por Yanet Taveras

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La política es un género muy particular que siempre he respetado por su contenido altamente controversial.  Pienso que para hablar con propiedad de este tema se debe revisar una amplia literatura que incluya historia y cultura general. La ciencia política es tan antigua como la humanidad, se remonta al neolítico, cuando la sociedad comenzaba a organizarse en un sistema jerárquico y ciertos individuos tenían poder sobre el resto.  Aristóteles fue uno de los primeros filósofos en teorizar sobre política.

Platón también escribió al respecto en obras como La República, donde habla básicamente sobre el estudio de lo justo y de lo injusto, de la manifestación de la necesidad moral tanto para el pueblo como para el individuo en particular, quien debe regir su conducta según la justicia.  Plantea además, que  una sociedad perfecta consiste en que la política esté sometida a los principios éticos y morales, sin los cuales ésta se pierde en ambiciones personales o en defensa de intereses individuales.

En Las Leyes, Platón muestra un enfoque más realista de la política, en el cual llama la atención no sólo los cambios producidos en su pensamiento en la postrimería de su vida, sino también en aquellos elementos que permanecieron invariables desde “La República”.  Realiza una interesante descripción y valoración de las formas políticas, en primer lugar pone la monarquía o aristocracia, un gobierno del mejor o de los mejores, la forma más perfecta de gobierno, la timocracia, definida por dominio de la clase militar y es una degeneración de la aristocracia, la oligarquía, dominio de una minoría ambiciosa, peor que la timocracia; gobierno de los ricos y por supuesto la democracia, gobierno del pueblo, en el que todos legislan y mandan a la vez.

Pero el modelo adoptado por la mayoría de políticos de hoy en día es el expuesto en El príncipe por Nicolás Maquiavelo, en el que trata de explicar como un príncipe puede ser querido y a la vez las causas por las que las personas podrían odiarlo. También menciona como conseguir, fortalecer y mantener el poder de un pueblo. Hizo famosa las frases “el fin justifica los medios” y “aquellos que triunfan no resultaran avergonzados por el modo que hayan triunfado”.  Tenía la idea de que el poder era lo más importante sin importar el modo como se obtenga.

El enfoque de política varía de autor a autor y mientras más fuentes se consultan, más penoso es tratar de comparar su esencia con el ejercicio de la política actual.  Si el tema es enfocado desde una perspectiva idealista, se queda en mera poesía, los ideales de Platón son muy simples, lo justo apegado a las reglas éticas y morales, pero cuando vemos la realidad, inevitablemente se cae en la crítica, pues a través de los años los sistemas políticos han cambiado y lo que en una época determinada dio resultado, hoy ha tenido que adaptarse, porque las sociedades son cada vez más exigentes y los gobernantes se han dado cuenta de que deben gobernar para los ciudadanos, como es el caso de los países europeos, en los cuales resulta difícil comprar la voluntad del pueblo, como pasa en Latinoamérica.

Los cambios son buenos, si se asumiese la concepción de política de Platón como base para adaptarla a la cambiante sociedad.  El punto es que el concepto de política se ha desvirtuado y esta realidad es visible al tratar de encajar determinadas formas de gobierno a la clasificación Platónica, al hacerlo se percibe inevitablemente que aunque en la campaña un candidato prometa un gobierno democrático, al día siguiente a su elección inicia la práctica con una perspectiva totalmente opuesta y esto no sólo es visible en los países tercer mundistas, también en las grandes potencias el pueblo llega a desconocer y despreciar totalmente el líder que una vez siguió.

“La nave debe ser gobernada por quien más sabe”, pero además de la sapiencia, un gobernante debe poseer cualidades distintivas como, nobleza, mente clara y educada, pues debe tener una carrera exitosa, lo que indica disciplina en su pensar, los conocimientos necesarios de economía, finanzas, historia, política, leyes, bueno en administración del factor humano como eje central para su mandato, evitando comprometerse al punto de tener más favores pendientes que objetivos nobles de gobierno, debe ser un buen negociador, enfocado al bien de la nación, una visión íntegra, analítica-critica, debe ser ecuánime y con buena empatía o inteligencia interpersonal.

El perfil de un buen presidente es muy cerrado y estricto, por eso sin importar la magnitud de la población, se selecciona uno por país.  Todo ciudadano debe ser muy exigente al elegir su presidente, enfocarse más en el bien común de la nación que en los intereses particulares de unos cuantos.  Si bien es cierto que un presidente es regido por los intereses de su partido, también es cierto que a ese partido lo dirige él como líder, por ende el enfoque de gobierno de ese líder será el que se materializará en su mandato.

Para hacer una buena elección presidencial no se requiere de mucha pericia, una persona es definida por cómo ha sido su trayectoria de vida, es preciso ir a sus raíces y tratar de encajarlo al perfil antes citado.  Todos tenemos una clara visión del bien y el mal y ha de hacerse buen uso de ella, ante cualquier duda al momento de hacer una elección, no actuar como el elefante que sigue la manada, piense como Platón, en lo justo, ético y moral, visualice lo mejor para el país y elija al mejor prospecto, recordando que un voto con conciencia podría marcar la diferencia.

 

 

 

 

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